Cuidan salud de trabajadores en San Lázaro

Ciudad de México.- La Cámara de Diputados adoptó medidas para poder continuar con sus actividades sin poner en riesgo la vida de las personas que ahí laboran.

Previo a la pandemia, en un día de sesión la Cámara de Diputados recibía a alrededor de 6 mil 500 personas. Con la declaración de emergencia sanitaria en marzo de 2020, la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Mesa Directiva en la LXIV Legislatura instruyeron la suspensión de las labores presenciales.

Para el retorno paulatino a las actividades presenciales, por acuerdo de la Jucopo se instaló un módulo para la toma de pruebas PCR. A partir del 28 de agosto de 2020 se practican cada fin de semana al personal y a diputados que ingresan a la Cámara.

Del 30 de abril de 2020 al 15 de septiembre de 2021, se reportaron 714 casos positivos (115 y diputados, y 599 de personal de la Cámara); 39 defunciones (cuatro diputados, y 35 trabajadores de la Cámara).

Cabe destacar que Servicios Médicos de la Cámara de Diputados ha hecho un seguimiento puntual de los 714 casos reportados e incluso ha apoyado en la hospitalización de al menos 11 personas (entre ellas tres diputados).

Al 31 de agosto del presente dos mil 399 personas adscritas a la Cámara de Diputados, de un total de seis mil 500 (es decir, 36 por ciento), han reportado voluntariamente haber sido vacunadas contra el COVID-19.

Otra de las medidas que se adoptó en la LXIV Legislatura fue la instalación de separadores de acrílico entre cada una de las curules del Pleno de la Cámara de Diputados. Esto se dio en un primer momento considerando la información con la que se contaba sobre la transmisión del virus por aerosoles y contacto con mucosa y la asistencia de un número reducido de legisladores.

Ante el inicio de la LXV Legislatura y la posibilidad de que asistieran más legisladores, se decidió colocar los acrílicos en todas las curules. La inversión total, entre 2020 y 2021, para la adquisición de estas mamparas de acrílico, fue de 3.7 millones de pesos.

No obstante, a junio de 2021 la valoración científica sobre la eficacia de esta medida apuntaba hacia el sentido contrario, incluso a la posibilidad de aumentar los riesgos de contagio.

De acuerdo a los estudios, en condiciones normales las partículas expulsadas por un individuo se dispersan y son llevadas por las corrientes de aire antes de ser reemplazadas por aire fresco, pero con las mamparas de acrílico el flujo de aire se altera y crea “zonas muertas”, sitios donde las partículas se acumulan.

Salón de Pleno.

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